Europa se explica con una carta…

El título del artículo no es una mala broma, ni tan siquiera un intento de banalizar sobre la idea de Europa, se trata de una triste realidad, al menos para cualquiera que comparta un espíritu crítico ante la deriva en la que se encuentra Europa. Una carta nos explica a los europeos quienes mandan, y por supuesto no necesitan de nuestro voto para hacer efectivo ese mando.

La carta en cuestión no es otra que la que envío el 5 de agosto de 2011 el por entonces presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, al anterior presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y donde marcaba las directrices que debía seguir el gobierno para salir de la crisis. Ya se sabe que la carta se ha hecho pública a los casi tres años de su realización, en unas memorias del presidente conocido como ZP. Si, en un libro… parece que se va aclarando un poco el porque del título.

Lo primero que habría que destacar es eso mismo, que conozcamos la carta por un libro, no porque se leyera en el parlamento, donde debería de haber sido expuesta, casi denunciada, por un dirigente que decía y dice ser progresista, de izquierda o como el mismo quiera autodenominarse. Casi me atrevería a decir que se debería haber colgado de la puerta del Congreso tal y como hiciera Lutero el 31 de octubre de 1517, cuando fueron clavadas sus 95 tesis contra la Iglesia de Roma en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg con la clara intención de debatirlas. Por supuesto en España no ocurre eso, esperas a la publicación de tus memorias y con ellas ambicionas sacar tajada económica y una especie de perdón colectivo.

alegria_Zapatero

– ¡Ya está hecho BCE!

Pero por supuesto la gravedad de la carta no es sólo cuando se ha conocido, sino su contenido, su obligatoriedad, y por supuesto su legitimidad. Vayamos por partes. La carta viene a ser una serie de “recomendaciones” a España para que esta gane credibilidad en los mercados internacionales. De ahí que diga que el contenido de la carta es grave, muy grave. El señor Trichet, desde el primer párrafo, sólo habla de mercados, palabra que usa hasta en siete ocasiones, no habla de las personas, ni de los españoles, ni de los ciudadanos. Mercados, mercados, mercados.

El Consejo de Gobierno (del Banco Central Europeo) considera esencial que las autoridades españolas adopten medidas urgentes encaminadas a devolver la credibilidad de la firma soberana en los mercados capitales”. Para ello, el señor Trichet le recuerda a ZP, de manera nada sutil, el compromiso que los gobiernos europeos han adquirido de no endeudarse y de hacer reformas tan sólo unos días antes. Dicho así no parece malo, pero los tres puntos en los que se basan las recomendaciones (mercado de trabajo, sostenibilidad de las cuentas públicas y reformas en los mercados de productos) se han traducido en:

– Minar la negociación colectiva.

– Que los sueldos no subiesen con el IPC.

– Congelación y bajada de salarios.

– Bajada de las indemnizaciones en caso de despido.

– Reducción del déficit a todo coste.

– Reforma de la Constitución para obtener un techo de gasto público.

– Apuesta por el alquiler.

– Apuesta por el sector servicios.

Todo lo enumerado se ha realizado, y nos suena a todos, ya sea porque te bajaron el sueldo, te encuentres en el paro, no puedas comprar una vivienda o porque te has visto obligado a recurrir a un trabajo en el sector servicios a pesar de tener una cualificación superior. Se entiende de sobra la gravedad del contenido.

La obligatoriedad también llama la atención, pues el tono de la carta es apremiante, no se deja opción a otra posibilidad. También hemos visto que esto ha sido así, Zapatero y Rajoy no se han movido ni un ápice de lo que se lee.

En cuanto a la legitimidad de esta carta es evidente que no debería tener ninguna, pues es antidemocrática a todas luces, y ¿por qué? Pues porque fue escrita por el presidente del Banco Central Europeo, puesto que no es elegido por ningún ciudadano europeo (es extraordinario que un puesto de esa relevancia dentro de la Unión Europea no sea elegido), aleccionando a un cargo elegido por los ciudadanos españoles. ¿Un cargo votado es inferior a un cargo obtenido por mediación de “méritos”?

USA - Whole Foods Market

Pase a este mercado y sírvase usted mismo.

Los puntos que aborda la carta escrita por el señor Trichet, deja claro quien manda en nuestra amada Europa, los mercados, en particular el mercado financiero y el de deuda. Como esta situación de dependencia ha hecho a Europa débil, ya lo abordé en un artículo anterior, pero lo que quiero destacar, es como en estas elecciones europeas da igual quien gane, es así de triste, pero es así. Quienes mandan son estos señores, que tienen a uno de los suyos sentado en el Banco Central Europeo (en la actualidad es Mario Dragui quien ocupa el puesto de presidente del BCE), y para los cuales son más importantes que los salarios bajen, que la gratuidad de la sanidad; para los que anteponen los intereses de los inversores, a los de la educación; para los que persiguen su propio fin antes que el bien común de los europeos y de sus estados.

Ahí quien dirá que el control de la deuda era clave, porque sino no podríamos financiarnos, que sino nos habrían intervenido. Pero ahí es donde está la raíz del problema, que los países han perdido su autonomía y soberanía frente al mercado financiero. Todos conocemos la frase “quien deja dinero a un amigo, pierde el dinero y un amigo”. El mercado financiero si recupera su dinero, ¿por qué?, porque no es precisamente nuestro amigo.

Una carta nos deja bien claro todo esto. Una carta retrata  a Europa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s